NUESTRA CASA COMÚN: UN COMPROMISO INDELEGABLE E IMPOSTERGABLE
“El desafío urgente de proteger nuestra casa común incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral”.
Como humanos, dueños del nivel más alto en el concierto de la evolución animal por haber alcanzado nuestro cerebro un centro para la razón y la memoria, que marcan diferencias con el actuar instintivo de los otros animales en la escala zoológica; nos corresponde dar respuestas concretas frente al gran desafío de proteger nuestro planeta, nuestra casa común y las condiciones mínimas que garanticen que, en sus coordenadas, siga ocurriendo el maravilloso y mágico milagro de la vida.
Si este desafío lo asumimos como un compromiso de todos, le estamos dando, entonces, el carácter de indelegable e impostergable; lo que significa que es de cada uno y que es ahora.
Por esta razón y frente al alarmante deterioro de las condiciones ambientales de nuestros espacios físicos: próximos y remotos, la humanidad encendió, hace mucho tiempo, las alarmas que indican la gravedad de la emergencia planetaria manifestada en una serie de eventos y fenómenos que se alzan como un clamor, para que actuemos desde lo que somos: la gran familia humana.
Como escuela y como espacio de encuentro para la reflexión, el crecimiento y la transformación del ser, nos estamos ocupando desde el “Proyecto Ambiental Escolar PRAE” de generar y fortalecer una conciencia ambiental que nos permita advertir y visualizar cuáles son las acciones concretas, que debemos asumir para proteger y salvaguardar nuestro metro cuadrado y con él a nuestra casa común. La tierra.
Diariamente estamos enfrentados a noticias desalentadoras sobre las grandes catástrofes ambientales de todos los órdenes: desde el deshielo de los casquetes polares, hasta la agonía crepitante de la Amazonía en manos del fuego que todo lo arrasa; la desforestación salvaje y la tala indiscriminada de una selva virgen que encierra los secretos de una vegetación que prosperó desde las remotas edades de la tierra primitiva, y que hoy nos surte del Oxígeno necesario para nosotros poder ser y existir. Pasa por nuestros oídos el grito ahogado de los ríos y mares que nos reclaman para que detengamos el uso y abuso de los plásticos, que los envenenan y acaban con su belleza transparente y con la vida que alojan en sus profundidades.
Nos agobia una atmósfera cada vez más caliente y opaca que nos suplica que detengamos las emisiones de gases de efecto invernadero, para poder regalarnos más luz y más aire refrescante.
Nos interpela la mirada triste y temerosa de las indefensas iguanas de nuestros centenarios árboles de caucho, que en su silencio nos piden que no lancemos la furia de la piedra sobre ellas; que las dejemos danzar con nosotros en las sombras verdes y amigables del patio de nuestra escuela.
Frente a todas estas realidades hoy te invitamos, querido estudiante Fernandista, a que asumas tu postura frente a ellas y nos ayudes, desde tu actitud consciente, a proteger nuestros espacios y al planeta en general.
En la evolución la especie que escucha sobrevive.
Hoy nos unimos a la conmemoración del DÍA DISTRITAL DE LA EDUCACIÓN AMBIENTAL, convocados por la Secretaría de Educación Distrital, haciendo el lanzamiento de la cartelera “ECOIEFEBA”.
Miguel Torres Pereira
25 febrero 2022